
El vino correcto, sin la carta infinita.
Sommelia recomienda dos o tres vinos de la cava, según tu plato y tu gusto.
Otras apps digitalizan la carta. Sommelia hace el trabajo del sommelier.

Tres preguntas. Una recomendación.
Cuéntanos
Qué vas a comer, cuánto quieres gastar y si prefieres tinto, blanco o espumoso.
Recomendamos
Dos o tres vinos que sí están en la cava de ese restaurante. Nada que ya se acabó.
Pides
Se lo dices al mesero. Sin recorrer doce páginas de etiquetas.
Para el restaurante
Tu cava. Sus reglas. Una recomendación por mesa.

Recomienda lo que sí hay
Sommelia trabaja sobre tu inventario. Si la botella no está, no aparece.

El mesero no tiene que ser sommelier
El comensal llega a una decisión sin frenar el servicio ni imprimir otra carta.
Lleva Sommelia a tu sala.
Cuéntanos de tu restaurante. Te armamos una demo con tu cava, no con un catálogo genérico.
Usamos tus datos solo para contactarte sobre la demo.